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Un administrativo es el encargado de organizar y gestionar los procesos operativos de una empresa. Sus funciones clave incluyen la gestión documental, el apoyo contable (facturación y cobros), la atención a clientes y proveedores, y la realización de trámites con la Administración Pública. Para ello, domina herramientas de ofimática, sistemas ERP y archivos digitales.
Elegir una formación profesional que te conecte con el mundo laboral es clave para construir un futuro profesional sólido. Las empresas buscan perfiles capaces de organizar procesos y gestionar documentación con eficacia. Formándote con un FP de Administración y Empresa podrás adquirir estas competencias de forma práctica y orientada al empleo que te hará crecer desde el primer día.
Dentro del ámbito administrativo, es importante distinguir entre las funciones de un Auxiliar Administrativo y las de un Técnico Administrativo, ya que cada uno de ellos asume diferentes niveles de responsabilidad y tareas. Esta diferenciación permite orientar mejor la formación y el desarrollo profesional según los objetivos de cada persona.
Un administrativo es una figura clave en una empresa ya que se encarga de gestionar los procesos y manejar la documentación y las comunicaciones para que funcione con eficacia. La labor que lleva a cabo combina organización, gestión documental, apoyo contable y atención a clientes y proveedores.
Es importante distinguir entre estos dos perfiles ya que tienen responsabilidades y condiciones laborales diferentes y, aunque están entrelazados, no son lo mismo:
Mientras que un auxiliar administrativo realiza tareas de apoyo como atención telefónica, tareas de archivo o gestión de correspondencia, un técnico administrativo es un perfil más cualificado. Este último tendrá que desarrollar competencias más avanzadas como contabilidad básica, facturación, gestión documental, atención al cliente y soporte a distintos departamentos.
Otra diferencia importante está en la formación necesaria para acceder a cada perfil, ya que un Auxiliar Administrativo (C2) suele requerir la ESO o un Grado Medio, mientras que para trabajar como Técnico Administrativo se pide Bachillerato o un FP Superior.
Aunque el Técnico Administrativo suele acceder a mejores condiciones laborales y salariales, es posible ir avanzando paso a paso dentro del área administrativa. Se puede empezar cursando el Grado Medio en Gestión Administrativa y, una vez adquirido algo de experiencia y soltura, continuar con el Grado Superior en Administración y Finanzas, que abre la puerta a funciones más técnicas y a puestos más exigentes.
En cuanto a salidas profesionales, un técnico administrativo suele tener mejores condiciones laborales y salariales que un auxiliar administrativo, ya que desempeña tareas de mayor responsabilidad.
Como ya hemos dicho, el administrativo desempeña un papel clave en el funcionamiento interno de la empresa. Sus funciones administrativas pueden estar agrupadas en diferentes áreas de responsabilidad y sus funciones son variadas.
En este aspecto, la figura del administrativo es la encargada de organizar, clasificar y mantener actualizada la documentación de la empresa. Su trabajo no se limita solo al archivo físico o digital, también implica adaptarse a las necesidades actuales de la organización.
Algunos ejemplos de las tareas que desempeña este perfil pueden ser: preparar contratos, informes y comunicaciones o hacerse cargo del registro y control de documentación legal y corporativa. A esto se suman funciones cada vez más habituales como gestionar firmas electrónicas, velar por el cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en los distintos procesos administrativos o mantener la información en la nube de forma accesible, ordenada y protegida.
Un administrativo, en ningún caso, sustituye a un contable, pero sí puede realizar tareas esenciales para esta área financiera. Entre ellas, destacan la de emitir y registrar facturas, realizar el control de gastos y cobros, y preparar documentación para auditorías.
La importancia del administrativo es tal que actúa como enlace entre la empresa y los clientes, proveedores y colaboradores. Puede hacerse cargo de la atención telefónica y a través de correo electrónico, la gestión de citas y agendas y la redacción de comunicaciones tanto internas como externas.
Además, también asume tareas relacionadas con la Administración Pública. Se encarga de realizar trámites con organismos como la Seguridad Social, Hacienda o Ayuntamientos mediante el uso de certificados digitales. Dichas tareas agilizan y formalizan muchos de los procesos administrativos del día a día.
Además de dominar las funciones administrativas, un buen administrativo necesita una combinación de habilidades técnicas (hard skills) y habilidades blandas (soft skills).
Hard skills: deberá demostrar su habilidad en estas técnicas.