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¿Qué hay que estudiar para ser bibliotecario? Guía completa

Para descubrir cómo ser bibliotecario en España, la vía principal de acceso profesional es graduarse en Información y Documentación mediante un itinerario de 240 ECTS o bien cursar titulaciones de la rama de Humanidades orientadas con un posgrado de especialización. De forma paralela, el acceso a puestos de auxiliar no requiere obligatoriamente una carrera universitaria, ya que la Formación Profesional y la superación de oposiciones con la titulación de ESO o Bachillerato representan alternativas reales y muy demandadas dentro del sector público y privado. 

¿Qué hace un bibliotecario? Funciones principales

El trabajo de un bibliotecario va mucho más allá del cuidado de libros. De hecho, sus tareas principales son: organizar la información, cuidar el patrimonio cultural y animar la vida comunitaria del centro. Aunque las pantallas y las bases de datos hayan cambiado el aspecto de las bibliotecas, la esencia de la profesión sigue siendo la misma. Las funciones de un bibliotecario abarcan diversas áreas operativas y organizativas:

  • Analizar, procesar e indexar libros, documentos y recursos multimedia utilizando sistemas estandarizados como la Clasificación Decimal Universal (CDU) para garantizar su localización inmediata.
  • Asesorar a los lectores en la búsqueda de información compleja, guiándoles en el uso de bases de datos, catálogos informáticos y fondos documentales.
  • Coordinar el sistema de circulación de materiales, la tramitación de carnés y la gestión de redes de préstamo interbibliotecario.
  • Diseñar protocolos para preservar documentos antiguos o valiosos y liderar procesos de digitalización para su integración en repositorios web.
  • Evaluar las tendencias de lectura y las necesidades de la comunidad para seleccionar, comprar e incorporar nuevas obras al catálogo.
  • Diseñar y coordinar programas culturales como clubs de lectura, talleres, encuentros con autores y actividades infantiles tipo cuentacuentos para fomentar el uso de la biblioteca.
Es importante matizar que, dentro de un centro de documentación o una biblioteca, existe una clara división de responsabilidades. Mientras que el bibliotecario asume la planificación estratégica, la gestión presupuestaria, la adquisición de colecciones y el procesamiento técnico avanzado de la información, las funciones de un auxiliar de biblioteca se orientan más hacia servicios de soporte operativo. En este sentido, el auxiliar apoya en la atención directa en el mostrador, el ordenamiento físico de los estantes y la resolución de trámites cotidianos de préstamo, trabajando siempre en coordinación con el equipo de dirección bibliotecaria.

Tipos de bibliotecas y dónde se puede trabajar

Los requisitos para ser bibliotecario y los tipos de biblioteca que existen para ejercer como tal dependen mucho del sitio donde quieras ejercer. En la práctica, las salidas profesionales se dividen principalmente en estos entornos:

  • Bibliotecas públicas: dependientes de ayuntamientos, comunidades autónomas o diputaciones. El acceso para trabajar en una biblioteca pública se realiza mayoritariamente a través de oposiciones públicas. Para los puestos superiores de facultativo o técnico se exige titulación universitaria, mientras que los puestos de auxiliar suelen requerir la ESO o el Bachillerato.
  • Bibliotecas universitarias: integradas en instituciones de educación superior públicas o privadas. En las universidades públicas el acceso es mediante convocatoria u oposición de la propia institución. En las universidades privadas, en cambio, la selección se realiza por contratación libre, donde se valoran mucho los perfiles técnicos de apoyo administrativos y de gestión documental.
  • Bibliotecas escolares: este tipo de bibliotecas se ubican en centros educativos. En colegios concertados y privados predomina la contratación libre, valorando perfiles de apoyo educativo o administrativo. Aquí encajan muy bien los perfiles formados en FP, especialmente para la dinamización de la lectura infantil y la gestión operativa de los fondos del colegio.
  • Bibliotecas especializadas y archivos: presentes en centros de investigación, hospitales, fundaciones, museos o empresas privadas. Ofrecen oportunidades de contratación directa sin necesidad de oposición. Valoran perfiles técnicos capaces de organizar datos, codificar información y clasificar documentación técnica, una base que se trabaja a fondo en ciclos formativos de administración y documentación.
  • Fundaciones y entidades culturales: instituciones privadas sin ánimo de lucro que custodian colecciones o archivos propios. La vía de entrada a este tipo de bibliotecas se establece mediante la contratación privada y suelen buscar personal de apoyo para tareas de atención a visitantes, préstamo y conservación física del catálogo.
  • Bibliotecas y repositorios digitales: empresas tecnológicas, editoriales y plataformas web que gestionan bases de datos y archivos digitales. La selección es por contratación libre y busca bibliotecarios orientados al tratamiento informático de la información, clasificación de contenidos y soporte administrativo digital.

¿Qué hay que estudiar para ser bibliotecario?

Existen distintas opciones formativas para responder a la duda de cómo trabajar en una biblioteca, y la elección depende en gran medida del nivel de responsabilidad al que aspires y de la rapidez con la que quieras incorporarte al mercado laboral:

  • Vía universitaria: esta opción te conviene si tu objetivo es dirigir centros, coordinar proyectos documentales o presentarte a los cuerpos superiores de la Administración Pública, el camino oficial es cursar el Grado en Información y Documentación (240 ECTS).
También, es muy habitual acceder desde carreras de la rama de Humanidades, como Historia, Filología o Periodismo, y complementar la formación académica con un máster o curso de especialización en áreas como Bibliotecas y Colecciones Patrimoniales, Gestión de Contenidos Digitales o Documentación.
  • Vía de Formación Profesional, ideal para ejercer funciones de auxiliar de biblioteca o de carácter asistencial y de apoyo técnico. Los requisitos para ser bibliotecario en categorías auxiliares no exigen de forma obligatoria un título universitario.
De hecho, un ciclo de FP que contemple contenidos de gestión documental, organización de archivos y atención al público resulta más que suficiente para acceder a estos puestos, especialmente en el sector privado, fundaciones o bibliotecas escolares de colegios concertados y privados. Además, representa la base formativa idónea para quienes buscan preparar la parte práctica de las convocatorias de empleo público para ser bibliotecario.

¿Se puede trabajar en una biblioteca sin oposiciones?  

Sí, se puede trabajar en bibliotecas sin oposiciones. Aunque en las redes públicas la oposición es la vía reglamentaria, con categorías como oposiciones para auxiliar de biblioteca (Grupo C2, exigiendo título de ESO) o técnico auxiliar (Grupo C1, con Bachillerato), el sector privado funciona mediante contratación ordinaria y directa.  

En el ámbito privado, como ocurre en fundaciones, colegios privados o concertados, empresas de gestión cultural y archivos corporativos, no necesitas preparar ninguna oposición. El proceso de selección es el de un trabajo habitual, en el que envías tu currículum y haces una entrevista donde revisan tus conocimientos en gestión documental, tu titulación y las ganas de trabajar que tengas.

Ciclos de FP que te pueden preparar para trabajar en una biblioteca  

Desde UNIVERSAE queremos dejar claro que ningún ciclo de Formación Profesional sustituye al título de Grado en Información y Documentación ni capacita para ejercer como bibliotecario facultativo. Sin embargo, la FP es una vía de entrada conveniente y práctica si buscas trabajar en puestos de apoyo, clasificación y gestión documental.

Por ejemplo, el Grado Superior en Asistencia a la Dirección enseña a organizar archivos, manejar bases de datos corporativas y atender al público, competencias fundamentales para gestionar fondos documentales y dar soporte directo a los usuarios.

Por su parte, el Grado Superior en Documentación y Administración Sanitarias prepara en codificación, ordenación y custodia de archivos complejos. Aunque se enfoca en el ámbito de la salud, toda esa lógica de clasificación y tratamiento de datos es plenamente aprovechable en cualquier centro de documentación.

Si prefieres el área de la dinamización cultural, el Grado Superior en Educación Infantil resulta muy útil para trabajar en bibliotecas escolares o en la sección infantil de centros públicos, donde realizar talleres de lectura y cuentacuentos forma parte del trabajo diario.

Para quienes buscan una primera toma de contacto con tareas de registro, tramitación y soporte administrativo, el Grado Medio en Gestión Administrativa aporta la base técnica necesaria para optar a puestos de auxiliar de biblioteca.

Además, cursar un ciclo de Grado Superior permite acceder a la universidad desde la FP utilizando la nota media obtenida en el ciclo. Esta vía facilita el ingreso posterior al Grado en Información y Documentación sin necesidad de hacer la selectividad. 

¿Quieres dar el paso y empezar a trabajar en el sector de la documentación, dar tus primeros pasos como bibliotecario o preparar tu camino a la universidad? En UNIVERSAE tienes a tu alcance titulaciones oficiales con una metodología 100% flexible que se adapta a tu vida. Infórmate sobre nuestras formaciones abiertas y empieza a construir tu futuro profesional hoy mismo.

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